Una investigación de la Universidad de California en San Diego reveló que el consumo problemático de cannabis eleva más de un 300% las probabilidades de desarrollar cáncer en la boca. El efecto sería aún mayor en quienes también fuman cigarrillos.
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Las personas con consumo diario o casi diario de marihuana tienen un 325% más de riesgo de desarrollar cáncer oral.
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El riesgo aumenta a 624% en quienes también fuman cigarrillos, según la Universidad de California en San Diego.
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Investigadores sospechan que el THC podría suprimir el sistema inmunológico, aumentando la vulnerabilidad al cáncer.
Un estudio reciente llevado a cabo por la Universidad de California en San Diego sugiere que el consumo excesivo de marihuana podría aumentar en más de un 300% el riesgo de desarrollar cáncer oral. Publicado en la edición de septiembre de Preventive Medicine Reports, el trabajo analizó datos de salud de más de 45.000 pacientes durante un período de cinco años.
“El humo del cannabis contiene muchos de los mismos compuestos cancerígenos que se encuentran en el humo del tabaco, que tienen efectos dañinos conocidos sobre el tejido epitelial que recubre la boca”, explicó Raphael Cuomo, profesor asociado de anestesiología y autor principal del estudio. Según detalló, ese daño celular acumulativo puede desencadenar cáncer en los tejidos orales.
De los pacientes analizados, 949 fueron diagnosticados con trastorno por consumo de cannabis, es decir, un uso diario o casi diario de la droga. Aun considerando factores como la edad o el tabaquismo, los investigadores hallaron que quienes sufrían este trastorno tenían un 325% más de probabilidades de desarrollar cáncer en la boca que quienes no lo padecían.
El riesgo se disparó aún más entre quienes combinaban marihuana y cigarrillos: el estudio determinó que esas personas presentaban un 624% más de posibilidades de ser diagnosticadas con cáncer oral.
Además del daño provocado por la inhalación del humo, los investigadores alertaron sobre un posible efecto del tetrahidrocannabinol (THC) en el sistema inmune. “Es posible que el THC en la marihuana esté suprimiendo el sistema inmunológico, dejando a las personas más vulnerables al cáncer”, planteó Cuomo.
Según datos del estudio, en 2022 más de 17,7 millones de estadounidenses reportaron un consumo diario o casi diario de marihuana, lo que enciende una alarma de salud pública sobre sus consecuencias a largo plazo.
“El uso crónico o problemático de cannabis podría contribuir al riesgo de cáncer en los tejidos expuestos a los productos de combustión”, concluyó el autor, en línea con un creciente cuerpo de investigaciones que vinculan el consumo habitual de esta sustancia con efectos adversos significativos.
Para más información, se puede consultar la Sociedad Americana Contra El Cáncer.