Corrientes : destrucción ambiental Incendios: hay 164.054 hectáreas quemadas en toda la provincia

La provincia de Corrientes atraviesa una situación crítica. Los bosques nativos, pilares de su identidad y su riqueza ambiental, son sistemáticamente quemados en incendios provocados, para dar paso a cultivos de pino que enriquecen a unas pocas empresas extranjeras. ACON Timber, uno de los mayores beneficiarios de esta política, se lleva fuera del país recursos que jamás podrán ser recuperados. En su mandato, el gobernador Gustavo Valdés parece haber puesto en peligro no solo el patrimonio natural de Corrientes, sino también el sustento de los pequeños productores, quienes hoy enfrentan caminos destruidos y un abandono total por parte de la gestión provincial.

Pero la problemática no termina allí. Valdés, que en su momento fue impulsado al poder por el exgobernador Ricardo Colombi, ha instaurado un clima de persecución dentro del partido radical. Cualquier persona que se alinee con Colombi es marcada y, en muchos casos, despedida de sus cargos estatales. Esta táctica no solo erosiona la unidad interna del partido, sino que también pone en peligro la libre expresión política en la provincia. Según denuncian sectores opositores, el gobernador utiliza la maquinaria del Estado para acallar las voces críticas mientras asegura el control absoluto sobre las decisiones clave.

Mientras tanto, la indignación crece entre los productores rurales, quienes se sienten relegados frente a las prioridades del gobierno. “No tenemos caminos transitables para sacar nuestra producción”, es una queja que se repite en toda la provincia. Sin embargo, lejos de solucionar este problema, Valdés invierte el dinero de los correntinos en proyectos como el puerto de Ituzaingó, una obra que, según muchos, beneficia exclusivamente a los intereses de empresas extranjeras y al círculo político más cercano al gobernador.

La combinación de un modelo económico que agota los recursos naturales y una política interna basada en el temor y la censura ha dejado a Corrientes al borde de un colapso. El bosque nativo que alguna vez dio vida a la región hoy es un recuerdo; las especies que dependían de esos ecosistemas están desapareciendo. Para muchos correntinos, la actual gestión es el ejemplo más claro de cómo el poder puede usarse para servir a unos pocos, mientras la mayoría ve cómo su tierra, sus recursos y su voz son silenciados.

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